Menú del día en el Begotxu

Restaurantes

Hace ya unos meses que se escucha que el Begotxu se quiere vender. El famoso restaurante tal y como le conocemos, ubicado en el barrio de Armintza, en Lemoiz, y conocido en todo el país por su «escalope Begotxu», parece que está llegando a su fin.

El escalope Begotxu

Tras más de 40 años de experiencia a sus espaldas, el restaurante Begotxu, ha logrado con la calidad de sus productos y el saber hacer de sus profesionales, una consolidada reputación. Lo más reconocido de su carta es su «escalope Begotxu», un escalope gigante y delicioso que se sirve en una bandeja con un montón de patatas fritas por encima.

Este monstruoso y maravilloso escalope a la madrileña se recomienda pedirlo para cada tres personas y su fama es tal que hay que reservar con meses de antelación.

Sin embargo, el escalope no es lo único que ofrecen en su carta. Todo lo contrario, tienen una gran variedad de platos de cocina tradicional vasca, así como pescados y mariscos de gran calidad, como no podía ser de otra forma dada su ubicación. El Begotxu es el típico sitio donde, todo lo que pruebes, está rico.

El menú del día

Nosotros hemos acudido en numerosas ocasiones al local. Sin embargo, la más reciente decidimos disfrutar del menú del día entre semana (solo durante los meses estivales), y, no esperábamos menos, pero no nos defraudó. Por 12€ por cabeza pedimos: alubias rojas los dos de primero y, de segundo, pimientos rellenos de marisco y merluza a la marinera respectivamente. Estaba todo primoroso.

Cometimos un delicioso error: no resistirnos al surtido de croquetas de la carta. Y eso nos llevó a tener que pedir las sobras del menú para llevar. Pero mereció la pena puesto que, la variedad y potencia de sabores de las croquetas del Begotxu es incomparable. Se nota que hay una mano experta detrás.

Para conseguir un sitio en el comedor del Begotxu de Armintza tendremos que esperar, mínimo, hasta febrero de 2020. Sin embargo, nunca os dejaremos de recomendar que lo intentéis, verdaderamente merece la pena. Y si ya lo habéis conseguido, ¡dejadnos vuestra experiencia en comentarios! Lo leeremos encantados.

Plato del dia en la Sidreria Loiu

El plato del día en la Sidreria Loiu

Restaurantes

Al comenzar el proyecto Bizkaia Gastronomía, me comprometí a solo redactar reseñas positivas, es decir, de aquellos restaurantes que hubieran satisfecho mis expectativas. La ilusa de mi pensó que tal vez podría visitar todos los restaurantes de Bizkaia y llenar el muro solo con aquellos que me hubieran gustado. Tal vez con el tiempo lo consiga.

Sin embargo, después de varias andanzas, he decidido contar lo que viva y tal y como lo viva, pero siempre con respeto y, por supuesto, comentando mi vivencia sin resultar con ello determinante como opinión del local.

Es el caso de nuestra experiencia degustando el plato del día en la Sidreria Loiu, conocida por su famoso buffet libre. Habíamos acudido en numerosas ocasiones para disfrutar del buffet pues, por 15,95€ entre semana, podías elegir entre 17 platos fríos y calientes de cocina tradicional y 10 postres, con una calidad bastante aceptable. No obstante, recientemente han limitado la apertura de los comedores buffet y carta de jueves a domingo. Los sábados y domingos el precio del buffet asciende a 28,50€. Cabe decir que no hemos tenido la ocasión de probar ninguno de los menús sidreria que se ofrecen en la carta.

En esta ocasión visitamos el local un día soleado de enero acompañados de dos amigos de cuatro patas, por lo que, únicamente optábamos a la terraza exterior donde solo se sirve el «plato del día» y todo lo que se incluye en la carta de la barra. Por 6,50 con bebida y pan incluido, se nos ofrecía a elegir entre alubias rojas con sacramentos o bacalao a la vizcaína, por lo que, elegimos uno de cada.

Lo decepcionante, además de la atención del camarero, que no sabemos por qué circunstancias, parecía que le molestábamos con cada palabra que pronunciábamos, fue encontrarnos con unas alubias duras sumergidas en un caldo demasiado líquido y salado, donde hasta los trozos de verdura estaban duros. Los sacramentos estaban a su altura, con una costilla carbonizada por fuera y con un sabor demasiado potente por dentro, dos trozos de morcilla templados y un choricillo medio crudo por dentro cuyo líquido, acompañado de kilos de pan, fue lo único que aprovechamos.

El bacalao tampoco fue aceptable. Mientras la salsa vizcaína sí tenía un sabor agradable, el pescado estaba repleto de espinas, lo cual es habitual en un bacalao fresco, sin embargo, no lo es tanto el nivel de salazón de este ni su textura dura y semi rugosa.

Poco más se puede decir de esta experiencia. Lo que pintaba como una comida agradable, acompañados de buen tiempo y en un local bien ubicado, con una amplia, cómoda y bonita terraza, resultó ser un chasco. ¿Vosotros lo conocíais? y, ¿habéis tenido mejor suerte en otras ocasiones? ¡Esperamos vuestros comentarios!

Albatros, un menú del día de categoría

Restaurantes

El próximo 3 de septiembre de 2020 hará 40 redondos años desde que el Albatros comenzó sus andaduras en el bajo del número 5 de la calle San Vicente de Bilbao, frente al edificio Albia. Cafetería y restaurante con un largo trayecto en nuestro botxito, tiene al simpático y cercano Ángel Sánchez al frente. Él es el dueño y jefe de sala, es también maestro e historiador, sin embargo, cuando su padre, el fundador del local, decidió jubilarse, hace ya 25 años, Ángel no dudó en tomar las riendas de la que era su casa.

Hace unos días, gracias a una más que agradable reunión de amigas, algunas tuvimos la suerte de conocer y probar de primera mano lo que ellos llaman «hosteleria de acogida». Es un concepto indescriptible que, para conocer, tienes que acudir, probar el magnífico y potente café que sirve acompañado siempre de una sonrisa y, a veces, incluso de algún chascarrillo o sentarte en el comedor a degustar el menú del día.

La hostelería de acogida hace referencia a la idea de que en el local de Ángel, todos son bienvenidos. Sin distinciones. El público del Albatros, debido a la zona en la que está se forma principalmente de trabajadores y empresarios del centro, aunque en su barra encontrarás clientes de todo tipo y, también muchos muchos turistas.

Nosotras por 11€ degustamos: ensaladilla rusa con tomate de Lezama, sopa de marisco con sal Garum (el condimento de pescado fermentado del antiguo imperio romano), txipis encebollaos, filete ruso con salsa española y flan de coco con crema inglesa. Regado por el nuevo descubrimiento de Ángel: el txakoli de Bodegas Lapazaran de Muxika ¡Y todo esto en pleno centro de Bilbao! (el menú incluye crianza, verdejo, navarro o agua). Por supuesto, todo muy bueno. Debo confesar que no soy muy fan del encebollado de los txipis (porque en su tinta los amo) y, en esta ocasión, no me sobró ni uno.

Pero, además, una recomendación: acaba de comenzar el mes de diciembre y con él empezamos a ver los primeros menús para Navidad. Si no quieres que te pille el toro y estás buscando calidad a un precio asequible y en una zona inmejorable, el Albatros es tu sitio. Llama rápido porque el espacio del comedor no es su fuerte y ya sabemos como se ponen los buenos sitios este mes. Os contamos: por 28 € más I.V.A tendréis: pastel de txangurro con mayonesa americana, crema de calabaza con lascas de parmesano, 1/2 lomo de bacalao en salsa verde de espárragos trigueros. 1/2 pimientos rellenos de rabo y hongos con demiglace y panchineta con chocolate caliente. Crianza, verdejo, navarro, agua y pan.

¿Conocías el Albatros? ¡Cuéntanos tu experiencia!

Casa Garras

Casa Garras, tradición e innovación en un enclave único

Restaurantes

Dicen que el abuelo de Jose Mari tenía como costumbre meter las garras en la putxera para sacar los sacramentos de las famosas alubias de Carranza y de ahí surgió el nombre del restaurante más famoso del valle.

karrantza harana

El restaurante Casa Garras, ubicado en el barrio de Concha de Karrantza abrió en el año 1971 con Bernardino Llamosas y su esposa, Pilar Tejera al frente. Hoy en día, la gerencia sigue a cargo de la familia. Jose Mari, el hijo de Bernardino y Pilar es la cara visible de la barra en el piso inferior; su mujer Nati y su hijo, el famoso cocinero Txema Llamosas, del que hablaremos más adelante, se ocupan de los fogones y su hija Pilar, de quién también tenemos cosas que contar, es la «maitre» de sala.

Nosotros hemos disfrutado en numerosas ocasiones del popular menú del día que ofrecen todos los mediodías entre semana en uno de los dos comedores del piso superior. Por 9,50€ trabajadores, habituales, locales y visitantes se juntan para disfrutar de dos platos de cocina tradicional variada de gran calidad, agua o vino, pan y postre. Por supuesto, dadas las circunstancias, los diez minutitos de espera no te los quita nadie.

El día de la repetición de las Fiestas del Suceso de este año tuvimos la oportunidad de disfrutar de la carta en el recién reformado comedor del piso superior. Un espacio amplio y muy bien decorado que también ubica en su interior la bodega. Pusimos a prueba la atención y la cocina acudiendo en un día tan importante como son las fiestas más conocidas del valle y resultaron estar a la altura.

Pedimos: como entrantes croquetas de jamón ibérico (PVP 16,00€) y ensalada templada de bacalao (PVP 18,00€) y como platos principales puntas de solomillo con foie, reducción de vino dulce, uvas pasas y piñones (PVP 19,00€) y chuletillas de cordero lechal fritas, con patatas y pimientos (PVP 19,00€).

Casa Garras

Como podéis ver, cuatro imágenes valen más que mil palabras. Estos platos son un reflejo de lo que se ofrece en el Garras, la tradición de los sabores de siempre con la innovación como toque añadido. Cocina sin complejidades donde lo principal es respetar el producto. Txema Llamosas, el hijo de Jose Mari y Nati, logra con su buen hacer y su implacable formación: Artxanda, Azurmendi, Arzak y El Bulli donde ha aprendido gran parte de lo que sabe de la mano de Ferrán Adriá, fusionar las dos cocinas y lograr complacer al buen comensal con productos de temporada. En las mesas de al lado solo podíamos oír comentarios de satisfacción.

Además, desde el 21 de septiembre y durante tres meses podremos disfrutar también de las V Jornadas Gastronómicas de Buey donde el buey es el protagonista de numerosos platos elaborados por Txema, como el cosomé de buey aromatizado al armagnac o yema de huevo con aguja de buey guisada y espuma de patata.

Más que un restaurante

Como ya hemos comentado, esta familia y, como reflejo, también su cocina están profundamente ligados a la naturaleza, el mundo rural y a la buena gastronomía. Pilar Llamosas, la hermana de Txema, además de «maitre», es enóloga y elabora, desde 2012, su propio viñedo de txakoli: el «Petite txakolina«.

También tienen su propia granja el «Rancho Garras» en el barrio de Las Heras, también en Karrantza y están en plena remodelación de un antiguo palacio del siglo XVI, el Palacio de Villapaterna ubicado en el barrio de La Lama, para convertirlo en hotel y restaurante. Nosotros hemos tenido la ocasión de visitarlo y sabemos de primera mano que algunos afortunados han gozado de la oportunidad de celebrar su boda en tan preciado sitio. Y eso que está a medio hacer.

Si tenéis la oportunidad de pasar por Karrantza-Harana, además de las obligadas visitas al Karpin o las Cuevas de Pozalagua recomendamos incluir en el itinerario una parada por el Garras y disfrutar de una buena cocina de calidad, tradicional con toques técnicos innovadores y un gusto personal exquisito.

Restaurante Eneko

Arte para los sentidos | Sutan, de vuelta al origen

Restaurantes

A los pies del Azurmendi***, quien con tres Estrellas Michelín y otros tres soles Repsol no es otro que el ojito derecho del capitán, justo encima de la prestigiosa bodega de su tío, Gorka Izagirre, y rodeado de los viñedos de txakoli de los que se nutre esta, se encuentra la opción más económica de Eneko Atxa, el ENEKO* de Larrabetzu, quien ya cuenta también con su propia estrellita.

ENEKO* nació en 2016, cuando el Azurmendi, que comparte nombre con el apellido de la Ama, ya tenía once añitos. Según explica el propio Eneko Atxa, ENEKO* es una apuesta personal para no perder de vista ni a sus paisanos ni a sus raíces y nace para acercar la alta gastronomía a todos los bolsillos.

En un pequeño comedor con capacidad para no más de 65 comensales y con una cocina abierta en la que los platos se cocinan en directo, se disfruta el menú degustación Sutan (A fuego) por 77€ (I.V.A incluido). Sutan fue ideado por Mateo Manzini, el cocinero que trabaja junto a Eneko y las brasas y las parrillas marcan el estilo del menú.

La profesionalidad y el gusto de un restaurante bendecido por la Guía Michelín se respiran desde que entras por la puerta. La decoración elegante y cuidada del local junto con la corrección del capacitado personal recuerdan constantemente el nivel del espacio.

En ese comedor no muy concurrido en el que predomina la luz natural y las maderas claras en muebles de estilo nórdico con tonos rojos comienza la placentera experiencia compuesta por 9 platos que, sin duda, son una apuesta segura por la temporalidad.

Mantequilla de cebollino con sal de Himalaya y pan de cristal

Nada más llegar a la mesa un aperitivo: la mantequilla de cebollino con sal de Himalaya y pan de cristal. Sí, la primera en la frente. Estás untando mantequilla verde sobre un pan de poca miga. Pero está delicioso y no paras.

Aceitunas y Vermut Zerratia

Sin dejar demasiado tiempo al desconcierto traen a la mesa un tiesto acompañado de unas bonitas y diminutas botellitas con un líquido anaranjado dentro. Pero sí, un tiesto. Estamos ante una especie de tierra metida en una caja, con unos palos negros, un par de bolas blancas y unas ramitas de olivo que, desde el principio te advierten, no son comestibles. El resto son las Aceitunas y Vermut Zerratia. 

Aceitunas y vermut de Zerratia

Las aceitunas y vermut de Zerratia son también un aperitivo. La tierra son aceitunas negras, los palos negros también, pero caramelizadas y las bolas blancas son aceitunas bombón que explotan en la boca en forma de helado. Una bomba para los sentidos, vaya. Para contrarrestar el sabor, el vermut Zerratia, que se elabora con una de las variedades uva que se utilizan para los txakoli de Gorka Izagirre.

Castaña de foie

El primer plato: La castaña de foie. Se presenta un pequeño plato tapado por una campana de cristal que cuando se levanta, libera el humo blanco que genera el hielo seco pero que recuerda al calor de las castañas en invierno. En el centro: la castaña de foie, una bola de foie gras cubierta por un polvo grisáceo que es la verdadera castaña. Se come con las manos y en boca es una explosión de sabor y texturas.

Alubias, morcilla y coliflor

Lo siguiente en llegar es un vasito que fácilmente podría parecer un pequeño helado de tres chocolates: negro, con leche y blanco. Sin embargo, son alubias, morcilla y coliflor. ¡Qué desconcertante! Se come con cuchara cogiendo las tres partes y en boca es completamente un cocido casero y muy sabroso.

Alubias, morcilla y coliflor

Rabo de vaca betizu envuelto en pan crujiente y caldo de legumbres

Mi favorito. El rabo de vaca betizu envuelto en pan crujiente y caldo de legumbres. Encima de un caldo muy parecido al de las alubias del plato anterior colocan los tres pequeños y perfectos cuadrados similares a los raviolis, cubiertos de pan crujiente, en el interior albergan la carne más suave, tierna y sabrosa que he probado en mi vida. De nuevo una explosión de sabor.

rabo de vaca betizu envuelto en pan crujiente y caldo de legumbres

Huevo de caserío sobre estofado de trigo y jugo de pimientos a la brasa

El siguiente plato personalmente fue una decepción. El huevo de caserío sobre estofado de trigo y jugo de pimientos a la brasa está preparado para romper la yema y mezclarla con el resto de la composición. La explosión de sabor y melosidad reinará en tu boca, sin embargo, el jugo de los pimientos se apoderará del plato haciendo casi imperceptible el resto de sabores.

huevo de caserío sobre estofado de trigo y jugo de pimientos a la brasa

Merluza al carbón con emulsión de salazones y setas al ajillo

La merluza al carbón con emulsión de salazones y setas al ajillo es un verdadero acierto, siempre y cuando te guste el pescado, claro. Presentado como un pequeño taquito de merluza, acompañado por unas gotas de emulsión de diferentes salazones y con un cuenco de setas al ajillo en forma de pasta la combinación resulta muy apetitosa. Para relamerse.

merluza al carbón con emulsión de salazones y setas al ajillo

Secreto Ibérico de «Joselito» al sarmiento, crujiente y su jugo

Finalmente, el plato de carne no es más que Secreto Ibérico de «Joselito» al sarmiento, crujiente y su jugo. Se presenta como un trozo de carne de textura agradable, jugoso, sabroso y tierno bajo un elegante crujiente de setas, acompañado con su jugo y para conseguir la nota de color en el plato unas flores: pensamientos comestibles.

Secreto Ibérico de "Joselito" al sarmiento, crujiente y su jugo

Fresas y yogur

La experiencia se completa con un broche final a la altura: el postre y el petit four. El postre serán las fresas y yogur: un espectáculo de hielo seco con olor a fresas. Placer para los sentidos. Por un lado, el jarrón que contiene la rosa y libera el hielo seco será el centro de las miradas. A su lado, un plato con helado, láminas y bizcocho de yogur junto con trozos de fresa y acompañado por un chupito de fresa en dos estados: líquido y espuma.

fresas y yogurFresas y yogur

Petit four

El petit four son dos pequeñas creaciones dulce en formato miniatura. Por un lado, unos macarons verdes sobre tierra de cacao puro. Por otro lado, bocaditos de praliné acompañados por una botellita de leche de almendras con Amaretto. Para cerrar con el mejor sabor de boca.

En definitiva, si lo que estás buscando es vivir la experiencia de un verdadero restaurante con Estrella Michelín, con su arte para los sentidos, sus explosiones de sabor, su mimada presentación, su personal cuidado, competente y profesional y su relación calidad precio el ENEKO* es el sitio adecuado. Quizá cueste demasiado ahorrar para un homenaje en el Azurmendi y, sin embargo, no queramos estar fuera del carro de los que disfrutan con la buena gastronomía. Eneko Atxa, con su restaurante Eneko de Larrabetzu, ha logrado convencer a la gente de a pie de que, su gastronomía es una experiencia para vivir, al menos, una vez en la vida.

Amboto, Jennifer G. Polanco

De toda la vida

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Cocina tradicional vasca en pleno Casco Viejo de Bilbao

Más de setenta años lleva el Amboto ubicado en la céntrica calle Jardines del Casco Viejo bilbaíno. Desde esa privilegiada ubicación ha ido viendo el transcurso del tiempo y con él la evolución que han vivido la villa y su gastronomía. Quedan pocos locales en el centro de la capital que mantengan tan bien las tradiciones de recetas típicas de la gastronomía local y uno de ellos es el Amboto: bacalao a la vizcaína, chuletón, carrilleras de ternera al vino tinto o chuletillas de cordero son algunos de los clásicos que podemos encontrar en la carta del Amboto.

Este sencillo y elegante restaurante nació en 1947 con José Oleaga y María Elorriaga a la cabeza y sus cinco hijos les acompañaron en su sueño –todos han seguido en el gremio de la hostelería- para acabar convirtiendo el negocio familiar en un estandarte de nuestro recetario tradicional. Hoy en día es Jon, el pequeño de todos los hermanos, el encargado de continuar la labor y le acompañan su mujer Merche Otegi, quien, por cierto, elabora los deliciosos y variados postres de la carta y su hija Iera.

Amboto, Jennifer G. Polanco

Coqueto y cercano

Sin duda, la familiaridad es el sello de identidad del local. Jon Oleaga además de regentar el restaurante también es el responsable de los fogones y quien se encarga personalmente, de que todos los platos que salen de su cocina estén a la altura. Sorprenden las croquetas caseras, varían de sabor cada día y todas ellas son irresistibles, aunque destacan las de jabalí y las de huevo y jamón york.

La decoración del lugar es seria y elegante. El Amboto está ubicado en pleno centro de Bilbao y en una de las calles más transitadas. Es una antigua casa que utiliza su planta baja para albergar una barra llena de pintxos con unas cuantas mesas y una primera planta muy acogedora que sirve de comedor.

Los precios de la carta son variados y equilibrados en relación calidad precio. Destacamos el bacalao al pil-pil y vizcaína, los pimientos rellenos de changurro, el surtido de ahumados que incluye salmón, bacalao, anchoa y bonito y las carnes a la plancha. Entre semana ofrecen un menú del día por 14€ más I.V.A, también el menú especial de la casa por 25€ más I.V.A y 6 variados menús con precios que oscilan desde los 38,50€ a los 86€.

Restaurante Sikera

¿Carne o pescado?

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Especialidad en productos frescos elaborados al momento

Sikera, que en griego significa sidra, es un coqueto restaurante ubicado en Barakaldo fundado en 2006 y que se ha convertido ya en todo un clásico de la gastronomía vasca. No solo eso, una Q de Calidad Turística otorgada en 2007 demuestra también que es un referente de calidad.

En pleno centro de Barakaldo, a escasos metros del Palacio de Justicia y de la salida de metro de calle Euskadi, en una tranquila plaza urbanizada -la plaza Landaburu- encontramos un pequeño y acogedor bar-restaurante especializado en cocina tradicional vasca, pero con toques innovadores.

Con Jon Lodeiro y David Rodríguez al frente de los fogones en la barra destaca la amplia oferta de pintxos, tanto fríos como calientes. En el Sikera se preparan pintxos desde las 8:30 de la mañana, desde los más clásicos: tortilla, tosta de jamón, sándwiches y desayunos hasta un delicioso txipirón relleno de vieira y mejillón, terrina de foie o su famosa croqueta de rabo de toro estofado. Además, por 80 céntimos ofrecen una deliciosa alternativa en miniatura: los pasavinos: pequeños pintxos de gran elaboración.

La especialidad de la casa son los pintxos al momento, que varían cada día puesto que se preparan con productos frescos. Las opciones más habituales son el jamón de bellota cinco jotas, las croquetas caseras, el revuelto cremoso Sikera o los huevos rotos con trufa negra.

Y no hay que olvidar que el Sikera es también una importante vinoteca y, por tanto, encontraremos estupendos maridajes para los sabrosos pintxos. Además, el equipo del restaurante ha demostrado una profunda afición por el vino. Tanto es así que Nerea Cuenco, una de las fundadoras y gerentes del restaurante ganó la 22 edición del concurso “Nariz de Oro de la Zona Norte”.

En un selecto comedor, pequeño –con capacidad para 30 personas- pero muy coqueto se puede saborear un menú degustación por 29,50€ donde destaca el taco de atún rojo a la plancha con verduritas salteadas y mahonesa de soja. Recomendamos el menú de mediodía especial y variado en el que por 19,90€ incluye tres entrantes a elegir uno, media ración de pescado fresco del día, media ración de carne con su guarnición, postre Sikera, agua, vino y pan.

Sikera es el lugar ideal para aquellos que quieran disfrutar de una cocina de base tradicional con toques creativos elaborada con producto de calidad en un ambiente agradable. La decoración del lugar es sencilla pero elegante, obras de arte y artículos en los que se menciona el restaurante embellecen las paredes de piedra. Al final de la sala, al lado de la puerta de la cocina encontramos una mimada mesa para ocho comensales que denominan “El Txoko” y que, además, es atendida directamente desde la cocina. Sin mimos ni cuidados. Una cautivadora melodía de jazz de fondo y un personal correcto y educado hacen la experiencia inmejorable.