Plato del dia en la Sidreria Loiu

El plato del día en la Sidreria Loiu

Restaurantes

Al comenzar el proyecto Bizkaia Gastronomía, me comprometí a solo redactar reseñas positivas, es decir, de aquellos restaurantes que hubieran satisfecho mis expectativas. La ilusa de mi pensó que tal vez podría visitar todos los restaurantes de Bizkaia y llenar el muro solo con aquellos que me hubieran gustado. Tal vez con el tiempo lo consiga.

Sin embargo, después de varias andanzas, he decidido contar lo que viva y tal y como lo viva, pero siempre con respeto y, por supuesto, comentando mi vivencia sin resultar con ello determinante como opinión del local.

Es el caso de nuestra experiencia degustando el plato del día en la Sidreria Loiu, conocida por su famoso buffet libre. Habíamos acudido en numerosas ocasiones para disfrutar del buffet pues, por 15,95€ entre semana, podías elegir entre 17 platos fríos y calientes de cocina tradicional y 10 postres, con una calidad bastante aceptable. No obstante, recientemente han limitado la apertura de los comedores buffet y carta de jueves a domingo. Los sábados y domingos el precio del buffet asciende a 28,50€. Cabe decir que no hemos tenido la ocasión de probar ninguno de los menús sidreria que se ofrecen en la carta.

En esta ocasión visitamos el local un día soleado de enero acompañados de dos amigos de cuatro patas, por lo que, únicamente optábamos a la terraza exterior donde solo se sirve el «plato del día» y todo lo que se incluye en la carta de la barra. Por 6,50 con bebida y pan incluido, se nos ofrecía a elegir entre alubias rojas con sacramentos o bacalao a la vizcaína, por lo que, elegimos uno de cada.

Lo decepcionante, además de la atención del camarero, que no sabemos por qué circunstancias, parecía que le molestábamos con cada palabra que pronunciábamos, fue encontrarnos con unas alubias duras sumergidas en un caldo demasiado líquido y salado, donde hasta los trozos de verdura estaban duros. Los sacramentos estaban a su altura, con una costilla carbonizada por fuera y con un sabor demasiado potente por dentro, dos trozos de morcilla templados y un choricillo medio crudo por dentro cuyo líquido, acompañado de kilos de pan, fue lo único que aprovechamos.

El bacalao tampoco fue aceptable. Mientras la salsa vizcaína sí tenía un sabor agradable, el pescado estaba repleto de espinas, lo cual es habitual en un bacalao fresco, sin embargo, no lo es tanto el nivel de salazón de este ni su textura dura y semi rugosa.

Poco más se puede decir de esta experiencia. Lo que pintaba como una comida agradable, acompañados de buen tiempo y en un local bien ubicado, con una amplia, cómoda y bonita terraza, resultó ser un chasco. ¿Vosotros lo conocíais? y, ¿habéis tenido mejor suerte en otras ocasiones? ¡Esperamos vuestros comentarios!

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